La Asertividad, la habilidad social más preciada, con Ana Alcocer, AA Bérriz, farmacéutica y coach
Está demostrado que las personas asertivas tienen más y mejores relaciones sociales, venden mejor sus productos, fomentan la seguridad psicológica en sus equipos además de generar ambientes colaborativos allá donde vayan. Podríamos decir que las personas asertivas tienen más éxito, tanto a nivel personal como profesional, impactando, además, en el bienestar de la gente que les rodea. Tanto es así, que las empresas llevan ya unos años dando cursos de asertividad a sus empleados.
Por el contrario, las personas no asertivas son aquellas que producen rechazo, pena, malestar, culpa, enfado, ansiedad, miedo… Los no asertivos son aquellos con los que no apetece mucho estar y relacionarnos.
La asertividad se relaciona generalmente con la comunicación, aunque en realidad se trata de una habilidad social con mayúsculas y con mucho fondo. Para ser asertivo no vale con aprender una técnica concreta o unos cuantos “tips” para expresarnos mejor, sino que hay que cambiar desde dentro.
Si buscamos la definición de asertividad encontramos: “es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás”. Analicemos lo que esto significa:
Las personas asertivas son las que tienen interacciones satisfactorias con los demás por dos motivos fundamentales:
1. Porque son seguras, se respetan y se sienten bien con ellas mismas: por lo que expresan sin problemas sus necesidades, deseos y sentimientos, realizando peticiones o poniendo límites si fuera necesario.
2. Porque respetan profundamente a los demás, escuchando siempre sus necesidades y puntos de vista, sin querer imponer su opinión sino llegando a acuerdos que sean buenos para todos.
En resumen: Las personas asertivas son aquellas que siempre buscan el gana-gana porque tienen una alta autoestima, y consideran a los otros como iguales (ni inferiores ni superiores), tratando siempre de encontrar soluciones que beneficien tanto a ellos como a los demás.
¿Cómo se comportan las personas asertivas?
- Hablan con seguridad, relajación y fluidez. Miran a los ojos, pero no de manera desafiante.
- Expresan sus sentimientos, tanto positivos como negativos, así como sus intereses, opiniones y dudas. Razonan sus posturas sin imponer su criterio y saben realizar peticiones.
- Saben decir NO y poner límites.
- Tratan de entender bien el punto de vista del otro porque creen que siempre es constructivo conocer otros enfoques de los hechos.
- Piden respetuosamente un cambio de conducta cuando sienten que no se les está respetando o escuchando.
- Reaccionan con autoestima ante las críticas.
- Expresan gratitud, afecto, admiración…
Entenderemos que estos comportamientos no se pueden aprender de un día para otro, ya que necesitan una base muy sólida: un gran respeto por uno mismo y una gran empatía y respeto por los demás.
¿Cómo son los no asertivos?
Las personas que presentan algún problema en su forma de relacionarse tienen falta de asertividad. Podemos encontrar dos perfiles fundamentales dentro de los no asertivos: los sumisos y los agresivos. Aunque parezca que son polos opuestos, ambos tienen el mismo problema de fondo: una baja autoestima y por lo tanto una necesidad imperiosa de ser valorados por los demás.
¿Cómo se comportan y qué piensan los sumisos?
- Hablan con inseguridad y poca fluidez, se quedan callados, no miran a los ojos o bajan la mirada.
- Son indecisos y muchas veces no saben qué hacer o qué decir.
- En el fondo creen que “no son suficientemente buenos”, que “no están a la altura”. Por ello intentan no molestar o se sobre-adaptan a los demás, incluso trasgrediendo sus valores: “importa lo que el otro piense y sienta, no lo que yo piense o sienta”.
- Con mucha frecuencia se sienten incomprendidos, utilizados, manipulados o no tenidos en cuenta. Esto les provoca enfado, pero como no lo manifiestan terminan sintiendo mucha ansiedad, impotencia y frustración.
Ante los sumisos, las personas suelen sentir pena o culpa. Algunos se sentirán superiores a ellos y con capacidad para aprovecharse de su bondad.
¿Cómo se comportan y qué piensan los agresivos?
Hablan de manera tajante, con un tono alto e interrumpen, pudiendo recurrir a insultos y amenazas. Algunos son más sutiles y utilizan ironías, desprecios, bromas para darte lecciones…
- Te miran a los ojos de manera retadora y a menudo invaden tu espacio.
- Lo enfocan todo en términos de ganar-perder y piensan que solo importan ellos. Por eso no les interesa lo que el otro piense o sienta.
- Pueden creer que “es horrible que las cosas no salgan como ellos quieren”, que “hay gente mala que tendría que ser castigada” o que “es malo mostrar la propia vulnerabilidad”.
- Suelen sentir mucho enfado, ansiedad y frustración. Además, experimentan soledad porque provocan el rechazo de los demás.
Los agresivos cultivan pocas amistades y alimentan un círculo vicioso:
fuerzan a los demás a ser cada vez más hostiles, lo que les lleva a ellos a ser cada vez más agresivos.
¿Hay personas puramente asertivas, sumisas o agresivas?
Es muy difícil encontrar perfiles totalmente puros, es decir ser 100% asertivos, sumisos o agresivos todo el tiempo. Lo normal es tener un poco de todo, aunque siempre predominará un tipo de perfil en nosotros. Por ejemplo, ser asertivo la mayor parte del tiempo, pero a veces ser sumiso (en el trabajo, con superiores, con gente desconocida…) o ser agresivo cuando las cosas no se hacen como queremos. ¿Te has parado a pensar cuál es tu perfil predominante?
Siempre merece la pena empezar a ser honestos con nosotros mismos preguntándonos qué hacemos y cómo nos sentimos en nuestras relaciones, además de preguntar a los demás qué sienten cuando interaccionamos con ellos.
Cuando en nuestra balanza personal pesa más la asertividad que la sumisión o la agresividad, empezamos a sentir una seguridad, una satisfacción y un bienestar indescriptibles, contribuyendo a que las personas que nos rodean se sientan más seguras, valiosas y felices.
Ana Alcocer Pérez-España
Antigua Alumna del Colegio Bérriz (Promoción 1978)
Farmacéutica y Coach ACC por la ICF (International Coaching Federation)
Todos los libros sobre asertividad de Olga Castanyer, especialmente el que lleva por título “La Asertividad, expresión de una sana autoestima”




